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Muñiz - Atlas en San Miguel… Malos recuerdos me traía esa situación. La última visita a esa cancha, enfrentando a Muñiz, Atlas había perdido 1 a 0, con dos expulsados y la posterior renuncia de Retamar, la cual luego fue rectificada y siguió en su cargo por pedido de la dirigencia de Atlas. Fuimos nuevamente a San Miguel con la esperanza de que esa película no se repita. Y no se repitió.
Segovia por Ugarriza, cambio obligado debido a la expulsión del carrilero izquierdo titular del marrón. El resto se mantenía el equipo que había igualado en uno frente a Ballester en el Ricardo Puga. Nuevamente le tocaba a Atlas enfrentar a uno de los últimos equipos en la tabla de posiciones; pero, curiosamente, Muñiz tenía dos partidos ganados, al igual que Atlas. La diferencia de puntos se basaba en los empates que obtuvo el marrón, destacando la solidez defensiva, con tan solo cuatro goles en contra. La misma cantidad que el puntero Argentino de Quilmes, quien jugaría simultáneamente su partido frente a Yupanqui. Partido accesible en los papeles, pero ya nada es lógico en la D, y cualquiera le gana a cualquiera.
Desde el arranque el marrón se mostró mas seguro y confiado que el equipo local y durante los primeros quince minutos no dejó que Muñiz pudiera crear situaciones cercanas a Ponzio. La tuvo Severino luego de un centro desde la izquierda de Núñez, pero el sobrepique del Negro se fue varios metros por arriba del travesaño defendido por Mateo, uno de los ex-Atlas presentes en Muñiz. Luego de los 15, los locales hicieron pie y emparejaron la balanza. Se animaron a tener la pelota encabezados por Hernández, quien probó desde lejos dos veces, ambas de pelota parada, y se fueron lejos del arco de Ponzio, sin que este tuviera que ensuciarse. ¿La más clara de Muñiz? La tuvo el pelado Viana, quien se enfrentó mano a mano con Ponzio, en diagonal al arco, y el uno de Atlas contuvo el tiro con su pierna y luego se zambulló sobre la pelota, dando tranquilidad a los visitantes.
Seguidamente tuvo otra clara el Negro, con un cabezazo en el área chica, esquinado, y el cabezazo del Negro se fue ancho, cuando nada podía hacer Mateo más que mirar como pasaba la pelota rozando el poste. A pocos minutos de terminar el primer tiempo, quedó golpeado tendido sobre el césped Luis Segovia e ingresaron a atenderlo luego de que Ponzio gritara que Luis estaba cortado. Afortunadamente el corte de Checho fue superficial y se solucionó con un apósito y un vendaje, aunque Atlas estuvo al menos 5 minutos con 10 hombres debido a esto. Se fueron ambos con el cero en el arco, masticando bronca Retamar por no poder quebrar la valla rival y preparando el cambio de esquema para el segundo tiempo.
Como es habitual, y aunque a Retamar no le gusta defender con tres hombres, y prefiere hacerlo con cuatro, en la segunda etapa la defensa del marrón estaría constituida por tres hombres, sumando así uno hombre al mediocampo. El ingresante sería el Chino Ruiz Díaz, quien sería el hombre de enlace entre el mediocampo y los hombres de punta. De esta manera la defensa sería Vallejos, libero; Godoy y Enrique, stoppers. Cuando todavía el partido se estaba armando, Muñiz tendría la más clara a su favor, pero el delantero no tuvo puntería en su cabezazo, cuando lo único que podía hacer Ponzio era mirar, luego de una desinteligencia defensiva. Lo dije en el relato “los goles que no se hacen en un arco se hacen en el otro”. 30 segundos después convirtió Gauna. Le quedó la pelota fuera del área y, con olfato goleador, le pegó desde ahí y venció a un adelantado Mateo que erró el manotazo. Segundo tanto del delantero marrón que se va despertando de a poco.
Pocos minutos después Atlas pudo haber liquidado el encuentro, pero Severino fue solidario y en vez de pegarle al arco prefirió asistir a Gauna, quien hizo lo contrario a lo que pensó Severino: hizo la diagonal hacia el primer palo y no al segundo, por eso el arco de Mateo se salvaba. Ingresó Bogado por Gauna: se sumó Zone como segundo marcador central, aunque luego el mismo Vallejos lo “empujaba” hacia delante y Pico terminó siendo una especia de “líbero de los mediocampistas”. Bogado pasó a hacer la banda derecha y Alcaraz a hacer el juego del cinco clásico, junto con Romerito. Poco a poco, impulsado por el orgullo, el local se animó y fue a buscar el empate. Lo tuvo Leguizamón, en posición adelantada. En los últimos minutos Muñiz acorraló a Atlas y, aunque la gente local insultó a Comesaña a más no poder, el colegiado les cobró tres o cuatro faltas al borde del área que podrían haber cambiado la historia si no fuese porque Atlas tiene una gran defensa y un gran trabajo táctico y de pelota parada.
Fin de la historia. Atlas retornó al triunfo y se arrima a los puestos de arriba, aún con los puntos que dejó en el camino. Se viene Riestra, un candidato; y luego, cinco fechas complicadas. A apretar los dientes y salir a matar en todas las canchas, que si Atlas sale airoso de estos próximos encuentros, es serio candidato.
Por: FEDERICO RETAMAL
Edición: ATLAS MARRÓN
Fotos: NORBERTO BOCCHIA - MANUEL RUIZ - DAVID LARROSA
Coordinación General: DAVID LARROSA
Producción General: EQUIPO ATLAS MARRÓN
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